El propósito en la aparente ausencia de Dios*
Sin embargo, la Biblia nos muestra que aun en los momentos de aparente abandono, Dios
está trabajando en nuestras vidas. Puede que no siempre veamos Su mano con claridad,
pero Él nunca nos deja. Como un padre que está cerca pero permite que su hijo dé pasos
por sí solo para que aprenda a caminar con firmeza, Dios a veces se retira lo suficiente
como para que crezcamos en fe y confianza en Su plan.
En *Hebreos 13:5, Dios nos asegura: *"Nunca te dejaré ni te desampararé"**. Esta promesa
es inquebrantable, incluso cuando nuestras emociones o circunstancias nos hacen creer lo
contrario. La fe no consiste en ver la mano de Dios en cada momento, sino en confiar en
que, aunque no la veamos, Él está sosteniéndonos.
